¿Sabías que el machismo también está en el cielo oscuro?

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En la mitología celeste «No, es Sí». Dioses y hombres no aceptan una negativa por respuesta y, llegado el caso, no dudan en violar, raptar y acosar a mujeres y diosas. Al fin y al cabo éstas casi siempre son causantes de males, perversas, y liantas, en contraposición con los hombres: valientes, nobles y honrados, y por tanto superiores. Si te lo repiten mucho, a lo peor hasta cuela y lo acabas creyendo como cierto. Y eso es lo que sucedió.

Los poderosos, por supuesto hombres, repitieron como un mantra  estas historias  que vinculan lo femenino al mal y relegan a la mujer a la sumisión, la marginan e incluso la vuelven invisible. Y el mensaje acabó calando. El machismo, que aún padecemos, no surgió por casualidad, ni de repente, la mitología clásica también puso su granito de arena. En este artículo encontrarás algunos de estos mitos, los que nos cuentan las estrellas.

Las mujeres en la mitología suelen ser seductoras y perversas. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

Las mujeres en la mitología suelen ser seductoras y parecer ángeles, pero realmente son  perversas. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

 

Si te preguntan por el nombre de un científico o astrónomo probablemente te vienen a la cabeza algunos como Newton, Einstein, Hawking, Kepler, Copérnico o Galileo, entre otros muchos. La cosa cambia radicalmente si te preguntan por científicas o astrónomas. En ese caso se suele hacer el silencio, o, como mucho, a veces se cuela el nombre de Madame Curie o Hipatia (gracias a la película Ágora, de Amenabar).  Pero solo unos pocos recuerdan nombres como Hildegarde de Binden, Sophia Brahe, Henrieta Swan Leavitt , Williamina Fleming o Mileva Maric, entre otras.

No es casual, ni es por falta de mujeres científicas y astrónomas. Ese borrado histórico es uno más de tantos ámbitos en los que las mujeres han sido anuladas, ignoradas relegadas, silenciadas y borradas de la historia.

No es casual, la campaña machista viene de lejos, de muuuuuy lejos, desde el Génesis con la pérfida Eva, para los cristianos, y Lilith para los judíos. La idea de que las mujeres somos malvadas, en contraposición con los hombres, heroicos, nobles y sabios, y por tanto superiores, es muy antigua.  A lo largo de la historia se han empleado distintos métodos para perpetuar esa subordinación y explotación del sexo femenino, que es lo que llamamos machismo.

No es casual, ni vino de un día para otro. La misoginia (odio a la mujer) y el machismo no surgieron de forma espontánea en la sociedad, sino que el pensamiento se fue fraguando poco a poco y transmitiendo de generación en generación.

Los que detentaban el poder, por supuesto hombres, crearon, a partir de la tradición oral, historias que sentaban las bases de la sociedad patriarcal, vinculando lo femenino al mal y relegando a la mujer a mera comparsa o instrumento e incluso a la invisibilidad. La mitología clásica está llena de estas historias  y dentro de estos mitos los relacionados con el cielo nocturno no son una excepción. También hay mitos en los que las mujeres y las diosas abusan de su poder  sí, pero, como en la vida real, los casos son minoritarios y las comparaciones odiosas.  Juzga tu mism@.

 

7 historias de machismo escritas en el cielo nocturno

 

 

Pandora. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

Pandora. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

 

·    1) PANDORA, EL ORIGEN DEL MAL

Pandora es el nombre de una de las dos lunas pastoras del anillo exterior del planeta Saturno, al igual que Prometeo. Pero Pandora es también la primera mujer de la mitología, y es un castigo que Zeus envía a los hombres furioso con Prometeo por robar el fuego del Olimpo y habérselo entregado a los mortales. Ojo al dato: Zeus castiga a los hombres enviándoles una mujer.

Pero Pandora no es ningún monstruo, Zeus encarga a Hefesto, su hijo, que modele con arcilla una figura femenina y ordena a Atenea y a Afrodita que la adornen con joyas. El resultado es una mujer hermosa, con apariencia de casta doncella, pero con carácter voluble y engañoso, creada para seducir, confundir y anular la voluntad de los pobres hombres y hacerlos caer en la tentación. ¿No os recuerda la historia de Eva, Adán y la manzana?.

En este caso manzana no, lo que porta Pandora es una caja, un ánfora concretamente que, convencida por Zeus, la joven abre, ignorando que en ella se guardan todo los males de la humanidad: enfermedades, vejez, vileza, odio, traición, vicio, y guerras. Al abrirla,  los males fueron liberados  pero por suerte Elpis, la esperanza, estaba en el fondo del recipiente.

 

·     2)   HERA Y BERENICE, ENGAÑOS, CUERNOS Y SUMISIÓN

Hera, empezó con mal pie, devorada por Cronos, su propio padre. Fue salvada “in extremis” por su hermano, Zeus que acabó convertido también en su esposo y en el todopoderoso padre de dioses y hombres.  Él que fue su salvación, fue también su castigo.

En la mitología celeste Hera o Juno es un personaje que aparece con frecuencia. No en vano es la diosa de las mujeres, la familia y el matrimonio. Su imagen es la de una diosa celosa, vengativa, poderosa y malvada. Los mitos pasan de puntillas sobre el hecho de que ella misma fue seducida con engaños por su propio hermano que se transformó en cuco y cuando la diosa, enternecida, lo acercó a su cuerpo, Zeus recuperó su forma humana y la violó.

También fue víctima de sus continuas infidelidades, algo que, debería haber soportado con abnegación ya que “solo” era una diosa. Sin embargo, no lo hizo y otros pagaron los platos rotos. No solo las amantes, obligadas o no, de Zeus, sino lo hijos nacidos de esos deslices. Artemisa, Apolo, Hermes, Leto, Heracles, Arcax, Helena de Troya y Polux, por mencionar algunos fueron fruto de las frecuentes relaciones de Zeus con otras mujeres.  Celosa y despiadada, Hera vertió sobre ellos toda la frustración que provocaban los constantes engaños conyugales.

 

Hera. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

Hera. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

 

En la constelación de la Osa Mayor encontramos el mito de la bella Calixto, ninfa perteneciente al séquito de la diosa Artemisa en el que las muchachas eran eternamente jóvenes a cambio de conservar la castidad. Zeus la sedujo y de la unión nació, Arcas. Muerta de celos, Hera convirtió a ambas mujeres en osas y las condenó a vagar eternamente en el cielo del norte. Además, pidió a Poseidón, el dios del mar, que les prohibiera bañarse en sus aguas, por eso nunca  llegan a tocar el horizonte.

Otra de las constelaciones más grandes del cielo, Hércules/Heracles, representa a este semidiós griego, hijo de Zeus y de la mortal Alcmena.  En respuesta por esta infidelidad Hera trato de acabar con la vida de madre e hijo  e ideó los famosos “12 trabajos de Hércules, que incluían la dominación de numerosos monstruos, con el objetivo de que el heroe fracasara en algunas de estas misiones y muriera.

Para vengarse del propio Zeus por sus muchos hijos bastardos Hera decidió concebir un hijo ella misma, sin ningún varón, que no es otro que el dios Hefesto, una criatura monstruosa, por la osadía de la diosa de prescindir del varón.

En contraposición con esta rebeldía, en la mitología vemos también cómo la mujer que se sacrifica y acepta su destino de servir al hombre es premiada. El mito de la constelación denominada La Cabellera de Berenice hace referencia a la historia de una noble mujer, Berenice, que se cortó su hermosa cabellera como sacrificio a los dioses para que su esposo, Evergetes, volviera ileso de la guerra. Su noble gesto, según el patriarcado, le reportó un lugar en el cielo, cerca de las constelaciones de El Boyero y Los perros de caza.

 

Berenice. Ilustración Judit Apausa Veneros.

Berenice. Ilustración Judit Apausa Veneros.

 

·      3)   ANDRÓMEDA, MUJER OBJETO…

Andrómeda es el nombre de una constelación y también de una galaxia, nuestra galaxia vecina, situada a 2,5 millones de años luz de la Tierra.  Significa «Mujer que todo lo puede», pero de poco le sirvió ese supuesto poder a la joven Andrómeda que acabó convertida en moneda de cambio, sin ningún poder sobre su destino.

Sus padres eran Casiopea y Cefeo,  reina y rey de Egipto ó de Etiopía (hay 2 versiones) y,  haciendo caso a un Oráculo, estaban dispuestos a sacrificarla y que esta fuera devorada por Cetux, la ballena, para evitar con ello la destrucción del reino. Y, qué casualidad, solo pudo salvarla un hombre valeroso, y fuerte, llamado Perseo, que, por cierto, también era hijo de Zeus, y de la mortal Dánae, princesa de Argos, a la que Zeus sedujo convertido en “lluvia de oro”. Otra infidelidad del todopoderoso dios para con Hera.

La diosa Atenea concedió a Perseo y Andrómeda el honor de estar en los cielos y los convirtió en constelaciones, situadas muy cerca en el cielo para ejemplo de los mortales. Por cierto, en la de Andrómeda se encuentra el cumulo abierto NGC 752, descubierto por una mujer, Caroline Herschel en 1786 pero catalogado por su hermano William, descubridor de Urano.

En la constelación de Perseo se encuentra la estrella Algol, una binaria eclipsante de brillo variable. Durante años se la consideró una estrella maldita ya que en épocas antiguas se creía en la inmutabilidad de los cielos por lo que la variación del brillo solo podía ser obra del demonio. Por eso se le puso el nombre de Algol, del árabe Ras Al Ghul, que significa cabeza del demonio. ¿Sabéis con quién se asocia esta estrella malvada?, pues sí, habéis acertado, con mujeres, concretamente con Lilith, la primera mujer de Adán, y con Medusa.

 

Medusa. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

Medusa. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

 

·      4)   MEDUSA, CASTIGADA POR SER VIOLADA

El mito de Medusa es uno de los principales iconos feministas que, trasladado a nuestra época sería el caso de la víctima que es considerada responsable o culpable del abuso sexual que ha sufrido. Frases como “algo habrá hecho ella o “se lo ha buscado por ir provocando” no nos suenan, por desgracia nada lejanas.

La violación era habitual en la mitología, las mujeres eran un objeto de usar y tirar, sin ninguna consecuencia para los varones, pero el caso de Medusa es doblemente sangrante porque además ella es la castigada y, para colmo de males por una mujer.

Cuenta la leyenda que Medusa era una mujer, hermosa y tentadora, la única mortal de tres hermanas, las Gorgonas. Tal era su belleza que Poseidón queda prendado de ella. Su nombre, en griego, significa guardiana o protectora, pero Medusa no pudo protegerse a sí misma y fue violada por el dios del mar en el templo de Atenea, diosa de la pureza y castidad

Atenea se ve terriblemente ofendida y castiga a Medusa, pues simbolizaba todo lo contrario a ella: deseo, carnalidad, voluptuosidad, etc. La convierte en monstruo, sus cabellos se vuelven serpientes y sus ojos son de una intensidad tal que quien los mira se convierte en piedra.

A pesar de ser un monstruo, su andar, provocador y sensual ,seguía siendo seductor por lo que Atenea envió al valeroso Perseo a que cortara esa inmunda cabeza. Muy valeroso, sí, la mató mientras dormía, y de su sangre, derramada sobre el mar nació el caballo alado, Pegaso y un jabalí, Crisaor.

El castigo por parte de Atenea se considera el primer caso de traición de género. Sin embargo, hay controversia sobre ello. Hay quien apunta que la convirtió en monstruo para librarla del deseo desenfrenado y cruel de los varones del patriarcado. Otras versiones, en su descarga, aseguran que después se arrepintió del castigo infligido a Medusa. Consciente de su error mandó grabar en su escudo la cabeza de la Medusa, para enseñar a los mortales la importancia de no olvidar para no repetir nunca los errores del pasado.

 

·      5)   MUJER CONTRA MUJER, TRAICIÓN DE GÉNERO

Se dice que hay mujeres más machistas que los propios hombres y que son más despiadadas en sus críticas a las de su propio género que los hombres. Somos tan pérfidas que no dudamos en castigar, criticar o traicionar a las mujeres que intentan desafiar al patriarcado.  Esta idea puede verse en otros de los mitos escritos en el cielo, además de en el de Medusa y Atenea.

La vanidad de la hermosa Casiopea, fue castigada por Poseidón a petición de su esposa Anfítrite, una de las Nereidas o ninfas de los mares. Y la propia Casiopea, no dudó en sacrificar a su hija Andrómeda para salvar su reino.

Leda, princesa de Etolia, casada con Tindereo, rey de Esparta fue víctima de los deseos desenfrenados de Zeus, que se unió a ella en forma de cisne. Esa misma noche, Leda yació también con su marido. De esa “noche loca” nacieron 4 hijos, dos mortales: Clitemnestra y Cástor  y dos inmortales Polux y Helena de Troya.

Las estrellas más brillantes de la constelación de Géminis, reciben los nombres de los hijos de Leda: Castor y Polux, orgullo de Esparta y ejemplo del valor y la amistad. Muy diferente fue la suerte que corrieron las hijas de Leda. A Helena la historia la culpa del inicio de la guerra entre griegos y troyanos. Por su parte la mortal Clitemnestra pagó con la muerte su infidelidad a Agamenón, su esposo, y aunque la mano ejecutora fue su hijo Orestes, la inductora fue su propia hija Electra, que demostró que no hay compasión ni perdón posible para las transgresoras.

En la mitología hay una honrosa excepción a este respecto relacionada con la solidaridad femenina. El mito, de la constelación de Capricornio, cuenta que un fauno llamado Pan, intenta abalanzarse sobre una ninfa, Náyade, a la orilla de un río, pero las ninfas del agua la salvan y él acaba abrazado a unas cañas, deja escapar un suspiro y hace sonar las cañas inventando la flauta.

 

Europa. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

Europa. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

 

·      6)   ACOSO Y RAPTO EN EL CIELO OSCURO

En la mitología si hablamos de raptos, los primeros que vienen a la mente son el rapto de Helena de Troya, por Paris, y el de Europa, hija del rey Agenor, mito que se relaciona con la constelación de Tauro. Cuenta la leyenda que Zeus se enamoró de la bella Europa, se transformó en un toro blanco y se acercó a ella bajando la testa para que montara en su lomo. Entonces, se lanzó a las aguas y nadó más allá del horizonte, a la isla de Creta. Una vez allí volvió a su apariencia divina y le declaró su amor y la princesa lo aceptó como amante. Después Zeus, haciendo gala de su poder sobre ella, la casó con Asterión, rey de Creta.

Muy cerca de Tauro están Las Pleyades, uno de los cúmulos abiertos más hermosos, cuya mitología alude también al acoso. Las Pléyades eran las siete hijas del titán Atlas y la ninfa marina Pléyone, y juntas servían a la diosa Artemisa, con quien compartían la afición a cazar y a quien debían fidelidad. Sus nombres y, por tanto, los de las estrellas a las que representan, son Maya, Celeno, Alcíone, Electra, Estérope, Táigete y Mérope.

Su hermosura fue también su perdición, porque detrás de ellas siempre estaba el cazador Orión en busca de sus favores. Tan hartas llegaron a estar del acosador que le pidieron a Zeus que intercediera y, para que pudieran huir, éste las convirtió en palomas que volaron hacia el cielo hasta convertirse en estrellas.

Se colocaron junto al lomo del toro, la constelación de Tauro, para que éste las protegiera. Y allí siguen todavía… Afortunadamente, escaparon, pero como puede verse en el cielo, a medida que las Pléyades se mueven, Orión no anda muy lejos. Aldebarán, la estrella más brillante de Tauro, significa en árabe el protector.

 

Artemisa o Diana. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

Artemisa o Diana. Ilustración: Judit Apausa Veneros.

 

En la constelación de Tauro se encuentra el cúmulo de las Hiádes, que lograron un lugar en el cielo por criar a Dionisos, hijo de Zeus. La tradición cristiana considera a las estrellas Theta 1 y Theta 2 de las Híades “los ojos de Santa Lucía”, una mártir de Siracusa, a la que arrancaron los ojos por romper su compromiso de boda con un romano por querer conservar su virginidad y no renegar de la cristiandad.

La constelación zodiacal de Virgo se relaciona con el mito de Deméter, violada por su hermano Zeus. De esta unión nació Perséfone que fue raptada por su tío Hades y llevada al inframundo. Su desconsolada madre, Deméter la busca sin parar y por el camino se encuentra a Poseidón, dios del mar, que también la viola.

Es justo reconocer si hablamos de raptos hay una ocasión en que se cambian las tornas. Una diosa, Eos, la personificación de la Aurora, rapta a un hombre, Cefalo y concibe un hijo suyo Faetón, que más tarde fue llamado el hijo del sol. Y no es el único caso en que diosas o mujeres de la mitología abusan de su poder, maltratando hombres o mujeres, pero, como en la vida real, los casos son infinitamente menos que en el caso contrario.

 

 

 

·      7)   ORIÓN, HOMBRE O MUJER…

Orión es una de las constelaciones más espléndidas del cielo y es visible desde todo el mundo. Quizás por ello cada cultura ha visto en ella cosas diferentes.  En la mitología griega Orión era el hijo de Poseidón/Neptuno, dios del mar, famoso por su fuerza y su belleza.  Representa a un cazador o guerrero gigante enfrente de un toro que está embistiendo, Tauro, y seguido por sus perros.

Los japoneses, sin embargo, veían en esta constelación a una mujer que alza su brazo dejando llegar al suelo la manga de su kimono y la llamaron Sode Boshi (“estrella de las mangas del kimono”).

Para los árabes también parece representar a una mujer. Las tres estrellas del cinturón de Orión, en el antiguo árabe, eran: Al Nijad, Al Nasak y Al Mintaqah, cuyo significado era el cinturón, el collar de perlas y el hilo o la línea con granos de oro. Joyas que se cree que portaba una mujer. Además, Bellatrix, una de las estrellas que forma esta constelación y que se sitúa en el hombro, significa en árabe La Guerrera o la Amazona.

Este último no es propiamente un mito machista pero me parece curioso que precisamente el protagonista del mito de la constelación más relevante tenga en la mitología griega género masculino.

 

 

 

Notas de la autora:

  • Algunos dirán que la información es sesgada, que se podría buscar mitos de lo contrario, que las mujeres y las diosas también abusaban y maltrataban a hombres. Pasa como con las denuncias falsas, haberlas haylas . Es cierto, por desgracia y para verguenza de las mujeres. Pero, como en la vida real  son tan pocas que las comparaciones, como siempre, son odiosas.

Mi agradecimiento a Judit Apausa por los magníficos dibujos que ilustran este artículo.

Eva Veneros.

8 Marzo. Día de la mujer. Barajas. Navarredonda de Gredos,

  Casa del Altozano. Base de Polaris

Casa rural en Gredos

Eva Veneros.

Eva Veneros.

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